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viernes, 21 de noviembre de 2014

LA SANTA de Mado Martínez.



Editorial: Algaida.
Fecha publicación:  octubre, 2014.
Nº Páginas: 384.
Precio: 20,00 €
Género: Novela. 
Edición: Tapa dura con sobrecubiertas.
ISBN: 978-84-9067-123-8



Autora

Mado Martínez ha realizado estudios de filología y antropología. Dirige la revista científica de ámbito internacional Ispectrum Magazine y colabora en publicaciones como Año/Cero, Más Allá, Enigmas, Historia de la Iberia Vieja...

Ha publicado las novelas El Misterio de Nicole Delacroix, La Maldición y La Guardiana.

Sinopsis

Nadie está a salvo cuando la procesión de los muertos inicia su andadura. El colegio para señoritas Rosas del Cares -al que todo el mundo llama Manderley- siempre ha guardado un secreto atroz, especialmente desde la muerte de su fundadora, Rebeca de las Nieves. Ella había conseguido convertir aquel internado, situado en un remoto paraje de Asturias, junto a los Picos de Europa, en una de las instituciones educativas más prestigiosas del continente. Pero cuando algunas niñas empiezan a desaparecer, el oscuro secreto de Manderley se convierte en una inequívoca amenaza. ¿Qué hay detrás de las desapariciones de las internas? ¿Simples accidentes en medio de la nevada que asola la región? ¿Alguna clase de venganza urdida por la difunta Rebeca, o acaso algo más terrible? En el pueblo ya hablan del regreso de la terrible Güestía, la Santa Compaña. Mado Martínez reivindica en esta novela la larga tradición del terror victoriano, al que incorpora los miedos antropológicos más atávicos. La Santa es un apasionante relato de terror psicológico que mereció el XIX Premio Ateneo Joven de Sevilla. 

[Información facilitada por la editorial]



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Mado Martínez me lo puso fácil. Una sinopsis en la que se menciona una procesión de muertos, niñas que desaparecen, la Güestía y el terror victoriano fue suficiente para captar totalmente mi atención. ¿Hay algo más apropiado para este mes de noviembre que una novela así? Pero la autora no solo me allanó el camino de este modo sino que además, nada más abrir el libro, me topo con estas primeras palabras:



Rebecca es uno de los libros que más me gustan, aunque sería mucho más exacto decir que es una de las películas que más me gustan, porque al libro llegué de la mano del cine y mientras que el largometraje lo he visto una decenas de veces, la novela solo la he leído una vez. 

La Santa inicia camino con un pasaje en cursiva narrado en tercera persona. Una voz nos habla de una sombra, de una presa encontrada casi por casualidad, de ropas de internado de un color granate tan intenso como la sangre, de muerte y de resurrección. Unas intensas primeras páginas que abrieron mi apetito voraz.

Años 50. El internado para señoritas Rosas del Cares en Asturias es un centro educativo aislado y ubicado junto al río Cares en el que la vida transcurre disciplinariamente entre libros y sonidos de campanas. Toque de Alba, levantarse. Toque de Sol, recreo. Toque de Blancas, descanso. Toque de Luna, cenar. Toque de Estrellas, dormir. 

Fundado por la difunta Rebeca de las Nieves, el internado, más conocido como Manderley, está actualmente regentado por su viudo, Antonio Lucero, un hombre que se siente enjaulado entre las paredes del edificio y que acumula grandes dosis de resentimiento y frustración. Antonio es un hombre culto y refinado que no encaja con los habitantes de la comarca pero al que todos respetan como si fuera el cacique del pueblo. Su mano derecha y la que calmará su desasosiego será Esther con la que mantiene una relación casi fraternal, aunque ella también vive atormentada por un pasado oscuro del que se suele quejar con temor. Es frecuente verla recordándole a Antonio «todas las cosas horribles que hicimos durante la guerra». ¿A qué se referirá? Esther es la gobernanta que se hace cargo directamente de todas las niñas que residen en el internado, todas de diversas edades y de distinta posición social, ya sean de familias acaudaladas como de las familias humildes de los prados. En el mismo internado residen y estudian las tres hijas de Antonio y Rebeca: Alicia, Isabel y Azucena, siendo la intermedia la que más protagonismo adquiera en la novela. 

Todo parece discurrir con normalidad hasta que las niñas comienzan a sentir presencias extrañas en el colegio y los aldeanos se quejan de los ataques de un lobo sanguinario que destroza las ovejas. La cosa se agravará cuando las alumnas empiecen a desaparecer sin dejar rastro. ¿Qué está ocurriendo? ¿Alguien las está secuestrando con objeto de pedir rescate? Muchos son los que piensan que detrás de estas desapariciones está la Santa Compaña que viene a cobrar su deuda, compuesta por ese grupo de encapuchados que visten de blanco, caminando en silencio, portando velas y conducidos por una figura más alta que porta una cruz. Pero esta Santa es distinta. Es la Santa del conceyu que «nunca sale si no se la conjura porque sólo una invocación llena de rabia y dolor puede hacer que salga de las tinieblas para cobrarse las presas que se le ofrenden». [pág. 148]. No os voy a desvelar nada más. 



No sé a vosotros pero a mí la temática me encanta. Mi afición al terror, ya sea psicológico o en su vertiente más cruda, es un reclamo ineludible para mí. Así os podéis hacer una idea de lo que he disfrutado con esta lectura. Bajo mi punto de vista no es una novela de un terror escalofriante pero sí juega mucho con el misterio, el suspense y la intriga. El lector sabe lo que está ocurriendo, conoce la presencia de un ser extraño pero no cuenta con la suficiente información para intuir quién se esconde tras esa rara identidad y qué pretende. ¿Es de este mundo? ¿Es del otro? Mado nos irá suministrando datos de manera dosificada de tal manera que podamos ir construyendo en nuestra cabeza la auténtica historia.

Aunque algunos capítulos me han parecido un tanto breve  y que aportan muy poca información, el desarrollo de la acción se encamina hacia un desenlace en que los misterios comienzan a resolverse de manera satisfactoria. La verdadera identidad y propósito de algunos personajes sale a la luz y, aunque parezca que algún fleco queda suelto, basta con pensar y leer entre líneas para atar todos los cabos. 

Como dije antes, de todos los personajes, la que más presencia tiene será Isabel, la hija mediana de Antonio. No es una joven como las demás, siente demasiadas inquietudes como para quedarse quieta y con frecuencia sueña con otra vida, lejos de aquel lugar, de las ataduras de su padre. Isabel es puro nervio, y tan salvaje que muchos la consideran un chicazo. Su personalidad está muy bien definida y con su carácter independiente y resuelto nos ayudará a ir adentrándonos en los distintos misterios con más profundidad cada vez, porque ella quiere saber y nosotros también. Junto a Isabel, comparten protagonismo dos amigas: Rosalía, una chica ciega pero con un sexto sentido muy desarrollado y Marta a la que todos llaman la Loca porque intuye cosas que nadie más presiente. Ellas tres formarán un trío que se verá más y más involucrado en unos hechos tenebrosos.

Pero también hay otros personajes muy interesantes, como Daniel Hallam, uno de los profesores, un dandy inglés con muchos dobleces que pretende conseguir a Alicia como esposa. Su personaje está muy bien construido y es fácil imaginárselo a través de su pensamiento bastante maquiavélico. Y no con tanta maldad pero sí con mucho tormento está Antonio Lucero, igualmente bien dibujado y con muchos rincones oscuros. Como dije antes, a su lado estará Esther a la que noto más difuminada quizás porque su personaje no es más que una sombra de Antonio.

jueves, 20 de noviembre de 2014

LECTURA CONJUNTA PREMIOS ATENEO 2014.



¿Cómo no apuntarme a esta lectura conjunta? 

Laky de Libros que hay que leer y Tatty de El universo de los libros han organizado esta lectura conjunta en la que podremos disfrutar de los dos premios Ateneo de este año, Secretos del Arenal de Félix G. Modroño y La Santa de Mado Martínez. 

No es necesario leer las dos novelas. Cada cual puede elegir una u otra, o bien ambas. Tenemos de plazo hasta el próximo 14 de diciembre para publicar nuestras reseñas. Los que participen en la lectura y cumplan con las condiciones participarán en un sorteo gracias a la colaboración de la editorial Algaida. 

Yo voy a participar leyendo las dos novelas y aquí mismo pondré un enlace a las reseñas de las mismas. 

Si queréis conocer todos los detalles, tenéis toda la información aquí




miércoles, 19 de noviembre de 2014

TRECE CAMPANADAS (TERROR - 2003).


Año: 2003.

Nacionalidad: Española.

Director: Xavier Villaverde.

Reparto: Juan Diego Botto, Luis Tosar, Marta Etura, Rosa Álvarez, Elvira Minguez, Laura Mañá, David Álvarez, Diego Infante, Gonzalo Uriarte, Yolanda Muiños, Mariana Carballal, Susan Ritz.

Género: Terror. Thriller.

Sinopsis: Jacobo, un joven escultor, vuelve a su ciudad natal después de 20 años de ausencia. La razón de su regreso es la delicada salud de su madre, hospitalizada en un psiquiátrico. Allí se reencuentra con personas casi olvidadas, que le ayudarán a enfrentarse a unos hechos de los que lleva media vida huyendo. Esto le llevará al centro de una pesadilla sin salida, en la que descubrirá algo terrible: es la pieza fundamental de un enigmático plan. 

[Información facilitada por Filmaffinity]



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Esta semana volvemos al norte. Santiago de Compostela, y por ende toda Galicia, es una tierra llena de magia y leyendas. La que gira en torno a la Catedral de Santiago tiene que ver con la Torre del Reloj y la campana más grande de la misma, denominada Berenguela. Según las voces del lugar, hay noches en las que dicha campana tañe trece veces en lugar de doce para señalar la medianoche, señal inequívoca de que el demonio anda cerca haciendo de las suyas. 

Suso del Toro se basó en esta leyenda para escribir su novela Trece Campanadas, adaptada al cine con posterioridad bajo la dirección de Xavier Villaverde, película homónima de la que os voy a hablar hoy. Pongámonos en situación...


[Chove en Santiago - Luar Na Lubre]

La historia se inicia en 1984. Llueve en Santiago y la noche tiene aroma de tragedia. Mateo Bastida (Luis Tosar) y su mujer Carmen (Elvira Mínguez) se enredan en una terrible pelea por la custodia de su hijo pequeño, Jaboco.  La cosa no termina bien, suenan trece campanadas y el padre cae muerto. Casi veinte años más tarde aquel niño es un hombre atormentado (Juan Diego Botto) que vuelve a la casa familiar tras haber pasado los últimos años en Buenos Aires. La madre está ingresada en un psiquiátrico y su delicado estado de salud no augura nada bueno pero el regreso a aquella ciudad donde no deja de llover y a su casa, aquel escenario tétrico, solo le traerá malos recuerdos. Además Jacobo está en tratamiento desde hace años. Su mente carece de la lucidez necesaria para llevar una vida centrada, algo que se distingue en su aspecto y en su mirada, casi el rostro de un demente.

A su madre la visita del hijo no le aporta tranquilidad, más bien todo lo contrario. Su estado nervioso se acrecenta, habla con fantasmas, lanza temibles sentencias. Por su parte, Jacobo también comienza a tener alucinaciones mientras en su cabeza resuena una voz familiar, aquella que le mandaba de pequeño y que aún hoy le sigue ordenando cosas terribles.  Con la ayuda de María (Marta Etura), una amiga de la infancia, Jacobo tendrá que enfrentarse a su pasado por las calles solitarias y húmedas de Santiago para alcanzar un futuro en el que, por fin, deje de llover.

Trece campanadas es un thriller (la palabra terror sobra), una historia que aúna misterio, fantasía, leyenda y magia, construida sobre unos personajes que tienen miedo, que se engañan, que se traicionan, con la locura luchando a brazo torcido contra el amor. No es una película de terror pues el miedo no traspasa los límites de nuestra sensibilidad, sin embargo, sí flota el suspense amplificado por las escenas en las que la lluvia y la oscuridad impregna cada fotograma. Apenas hay escenas durante el día y bajo la luz del sol, solo cuando el director quiere hacernos creer que todo lo malo ha pasado para posteriormente volver a hundirnos en un pozo de oscuridad.

martes, 18 de noviembre de 2014

ENTREVISTA a JOSÉ MARÍA MERINO (La trama oculta)

Autor


José María Merino (A Coruña, 1941) se dio a conocer en 1976 con Novela de Andrés Choz, que obtuvo el Premio Novelas y Cuentos. Su novela La orilla oscura fue galardonada con el Premio de la Crítica en 1986. Además, ha recibido el Premio Nacional de Literatura Juvenil (1993), el Premio Miguel Delibes de Narrativa (1996), el Premio NH para libros de relatos editados (2003), el Premio Ramón Gómez de la Serna de Narrativa (2004) y el Premio de Narrativa Gonzalo Torrente Ballester (2006). En el campo del cuento literario ha publicado Historias de otro lugar (2010), donde se recogen los libros de relatos publicados hasta 2004, así como Las puertas de lo posible (Páginas de Espuma, 2008) y El libro de las horas contadas (2011). Su microficción completa se encuentra recogida en La glorieta de los fugitivos (Páginas de Espuma, 2007), Premio Salambó de Narrativa en castellano, y sus ensayos literarios están reunidos en el libro Ficción continua (2004) y Ficción perpetua (2014). Páginas de Espuma ha publicado además una antología de sus cuentos, La realidad quebradiza, en edición de Juan Jacinto Muñoz Rengel. En 2013 recibió el Premio Nacional de Narrativa por El río del Edén. Es miembro de la Real Academia Española.

Sinopsis


¿Qué lector no ha querido conocer los secretos de un gran escritor? José María Merino, uno de los principales culpables del actual buen estado de la narrativa breve en España, nos regala algunas claves de su literatura.

La trama oculta supone un paseo por las distintas modalidades cuentísticas y miradas creativas del autor: en su primera parte predomina lo realista, en la siguiente prevalece lo fantástico –y hasta lo futurista– y hay un broche final dedicado a la distancia más corta, el minicuento. 


Merino reúne en un solo libro, con este planteamiento, su estética y sus obsesiones en el género, al mismo tiempo que muestra la llave de su origen y su escritura. Su trama oculta.

[Información facilitada por la editorial]



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Los que soléis andar por aquí (y aprovecho para daros las gracias) sabréis por mis comentarios que últimamente he sido muy afortunada con mis lecturas. Nosotros, que saltamos de un libro a otro casi sin pausa, y en ocasiones de manera casi obsesiva, agradecemos infinitamente cuando los libros en los que nos sumergimos nos hacen pasar momentos placenteros. Lamentablemente no ocurre siempre así, por eso nos llenamos de entusiasmo cuando encontramos ese libro, esa lectura que nos llena como ninguna otra. 

Comentaba estos días atrás que lo más curioso es que las dos lecturas que me han hecho disfrutar sobremanera pertenecían a un género al que prestamos poca atención, los cuentos y los relatos. Y de cuentos va la cosa hoy pues hace una semana, tuve la enorme suerte de poderme sentar junto a un hombre cercano, cordial y entrañable. José María Merino estuvo por Sevilla promocionando su nuevo libro La trama oculta, un libro lleno de historias maravillosas sobre las que estuvimos hablando. Esto fue lo que nos contó.


Marisa G.- José María, ¡cuánto he disfrutado leyendo su libro! 

José Mª M.- Me alegro, me alegro mucho. ¡Qué más puede pedir un autor!

M.G.- Me han parecido una maravilla, de verdad. No solamente me han sorprendido sus cuentos si no también su curriculum. Es impresionante.

J.M.M.- Bueno, es que también tengo muchos años.

M.G.- Pero no todo el mundo con sus años tiene esta trayectoria. Veo que su vida siempre ha estado relacionada con el mundo de las letras. Está usted vinculado a la Fundación de la Lengua Española, es tesorero de la Asociación de Academias de la Lengua Española, además es miembro y vicesecretario de la RAE,... 

J.M.M.- Así, es...

M.G.- Antes de hablar del libro, permítame que le haga una pregunta porque tengo mucha curiosidad. Recientemente se ha publicado una nueva edición del diccionario de la RAE en la que se han incorporado nuevos términos. ¿Cómo es el proceso que siguen estas incorporaciones? ¿Cómo se decide qué términos se incluyen o los cambios que se van a realizar?

J.M.M.- Bueno, realmente somos los propios académicos los que debatimos estas cuestiones o bien nos llegan sugerencias de otras personas. Por ejemplo, en el caso de los palos del flamenco que se han incluido todos, fue Antonio Rodríguez Almodóvar el que se puso en contacto conmigo. Transmití su sugerencia al resto de los académicos y al final decidimos incluirlos. 

Evidentemente, el diccionario tiene carencias y lagunas que se van corrigiendo. Por ejemplo, hay un dulce en Úbeda que se llama Ochío y que en el diccionario aparecía antes con h. Claro, en Úbeda estaban indignados. Mi amigo y cuentista, Medardo Fraile, ya fallecido, tenía mucha relación con Úbeda y me comentó que aquello había que corregirlo. Y así ha sido. La gente acude a nosotros, nos hacen propuestas y los académicos  debatimos sobre estas cuestiones. De este modo se incluyen términos nuevos o bien se corrigen acepciones que no son correctas.

M.G.- Sí, oí en la radio que del adjetivo «femenino» se ha eliminado la acepción «débil».

J.M.M.- Claro. No hay que olvidar que las cosas cambian. Por ejemplo, «patriarca» ya no significa hoy lo que hace veinte años porque tiene connotaciones que antes no tenía. Las palabras se van moviendo y evolucionando. Todo eso hay que comprenderlo. Incluso hay palabras que siguen teniendo una connotación negativa y no se la podemos quitar porque la gente la sigue  utilizando. Solo las palabras que dejan de ser usadas en el flujo lingüístico se retiran y pasan al diccionario histórico, porque ninguna palabra desaparece. Lo que ocurre es que estamos trabajando en el diccionario histórico con muchos problemas económicos y nos está costando mucho pero cuando lo terminemos y tengamos la plantilla en la red será impresionante porque cada palabra tendrá todas sus etimologías.

M.G.- Muy interesante... Y trabajó usted en el Ministerio de Educación y Cultura.

J.M.M.- Muchos años, sí. 

M.G.- Son dos temas que a mí me preocupan muchísimo. ¿Cree usted que vamos por buen camino en estas dos áreas?

J.M.M.- Yo creo que no y no solamente lo digo por los políticos sino también por las familias. Las familias no están educando a los niños, no están iniciándolos en la ficción, en los cuentos, en la relación con el mundo literario. Por otra parte, las modificaciones en el sistema solo están consiguiendo que la gente sea menos culta. Los jóvenes están cada vez menos formados y eso lo veo cuando hablo con ellos. Yo tengo libros juveniles y antes los jóvenes me decían que no sabían lo que significaba la palabra jarcia pero es que ahora me preguntan qué significa la palabra absorto. Claro, esto dice mucho... Se está perdiendo léxico a una gran velocidad. Además en mi época había como más curiosidad y buscábamos palabras en el diccionario. Por ejemplo, la palabra puta, allá que íbamos a leer lo que significaba (risas). Y ahora los jóvenes piensan que con pocas palabras pueden decirlo todo. No solo es un problema de incultura es que resulta que si van perdiendo palabras también perderán recursos para poder enfrentarse a la realidad. Desde luego, yo no estoy nada satisfecho con el sistema educativo. Además toda esta crisis al final la paga la cultura, la educación,... que son la base de nuestra sociedad.

M.G.- Exactamente. Es importantísimo para la sociedad y sin embargo, lo que usted comenta, los chicos cada vez salen menos preparados de los centros educativos. Y en cultura, pues al revés, en vez de fomentarla, se ponen muchas trabas, con lo que enriquece todo esto.

J.M.M.- Claro, así que yo no soy nada optimista en ese sentido.

M.G.- Hablemos de literatura. Ha trabajado usted con diversos registros. Comenzó con poesía, narrativa, ensayo, relato,... ¿en qué aguas nada usted con más soltura?

J.M.M.- Bueno, la poesía me abandonó porque era muy narrativa, así que derivé de forma natural en la prosa. No sé si navegaré con más soltura en la novela o en el cuento pero lo sí hago es navegar con la misma osadía (risas). 

Con los años también he publicado ensayos porque cuando empecé a escribir me decía que un escritor no tenía por qué tener una teoría pero a la larga he terminado por pensar que un profesional, de la rama que sea, acaba teniendo una teoría del oficio. En cualquier caso, en lo que más me muevo es en novela y en cuento.

M.G.- Este libro, La trama oculta, es un compendio de muchos cuentos de diferente temática. Me gustaría saber por qué ha elegido este título para su libro, ¿qué esconde ese título?

J.M.M.- En la realidad, la apariencia es un gran disimulo. Lo estamos viendo a diario. Estamos tan tranquilos y de repente nos enteramos de que hay un montón de mangantes que se han llevado mucho dinero y los demás vivimos en un mundo donde pagamos a Hacienda, los impuestos,... En la realidad, sin duda hay una trama oculta. Bueno pues, en este libro, quería jugar con la diferencia existente entre la superficie de la trama, lo que vemos claramente, y lo que puede estar debajo de esa trama, en lo que se refiere a las relaciones personales, en los afectos,... Es algo que se ve a diario en la vida. Por ejemplo, cuando vemos a dos personas que se han llevado siempre tan bien y de repente se llevan a matar,... Ahí indudablemente había una trama oculta. Pues bien, yo he pretendido jugar con eso que es tan típico en la literatura porque la ficción trata siempre de lo que se esconde debajo de la más simple apariencia. La literatura es la historia de cómo somos, cómo nos comportamos, cómo es el corazón humano,... Los seres humanos somos muy complejos. Tenemos una superficie y una serie de niveles, en algunos casos tan oscuros en ciertas personas que los demás difícilmente los podemos racionalizar. 

M.G.- ¿Y usted cree que los cuentos tienen aceptación entre el público lector?

J.M.M.- Mire, es sorprendente. Me gusta recordar que en España tenemos una tradición de cuentos que empieza en el siglo XIII. A mediados de ese siglo se traduce del árabe Calila e Dimna, una maravilla de libro. Luego vino Patrono y el conde Lucanor,... Somos un país con una importante tradición de cuentos. Don Miguel de Cervantes  pasa esos cuentos a la modernidad con las Novelas ejemplares. Así que siempre hemos sido un país que ha escrito cuentos y sin embargo no tenemos una buena relación con ellos, entre otras cosas por lo que hablábamos antes, porque no estamos formados literariamente. La gente no sabe lo que es un cuento. Yo he dado talleres donde a los alumnos les daba antes unos cuentos para leer y cuando quería que los comentáramos, nadie se los había leído, así que decidí comenzar las sesiones del taller leyendo primeramente el cuento. Era como si diera misa. Lo leía primero para poder trabajar luego sobre él. Y resulta que los alumnos se sorprendían cuando lo escuchaban porque estaban encantados, les gustaba mucho. ¡Pues claro, si es que los cuentos son muy interesantes!, pero como no hay costumbre,... La gente prefiere novecientas páginas reiterativas, que te cuentan siempre lo mismo, en vez de un cuento que es un género de síntesis que requiere de la colaboración del lector porque el cuento no te lo dice todo. Pero todo se reduce a un problema de formación porque la tradición del cuento en España es enorme.

M.G.- Pero además es un poco absurdo porque lo primero que leemos o nos leen de pequeños son cuentos y luego, a medida que crecemos, abandonamos el género.

J.M.M.- El sistema educativo se equivoca en ese sentido. En los colegios se les mete novelas que en ocasiones no son lecturas apropiadas. Mira a Baroja, con un cuento de cuatro páginas estudias al autor. Con un cuento de ocho páginas de Valle-Inclán se estudia el modernismo,... En los cuentos está todo porque pueden reflejar mucho mejor lo que es una época y un autor, sobretodo para la gente que se está iniciando, pero eso no se valora aquí.

M.G.- Su libro empieza con unas palabras introductorias y en esa introducción hay un párrafo, el último concretamente, en el que dice usted: «En cierto modo este libro es un "arca de Noé", bastante adecuado para mí freten al diluvio de tenebrosas expectativas que estamos viendo en tantos aspectos.» ¿A qué aspectos se refiere?

J.M.M.- (Risas). Pues yo creo que no hay aspecto de la realidad que no sea tenebroso. Me hace gracia cuando veo la tele y veo al político de turno diciendo que se nota claramente una recuperación económica... ¿Una recuperación? Si resulta que el otro día estoy en Radio Nacional y han cerrado Radio Exterior, han acabado con Onda Corta,... De recuperación nada, la siega continúa. Yo, que he sido aficionado a la jardinería pero ya lo dejé porque no se me daba bien (risas) pero tengo una teoría. Mire usted la cultura es un jardín y los jardínes no se siegan, se podan. El buen jardinero sabe dónde podar para mantener el jardín sano y bonito pero aquí han sacado la guadaña y directamente han segado. Con eso solo se destruyen ramas que han crecido durante muchísimos años . Es muy fácil romper un tejido, lo complicado es volver a reconstruirlo, a regenerarlo. Aquí la crisis es terrible pero además, es que no se ha aplicado con la sabiduría y seriedad suficiente. Si hay necesidad de recortar primero hay que pensar en qué se puede y en qué se debe recortar.

M.G.- Han recortado donde no debían.

J.M.M.- Efectivamente, en el tema sanitario, en la educación, en la investigación,... Entiendo que si hay que recortar en estas áreas pues habrá que estudiar cómo y de dónde. Si esta ramita se puede cortar o si esta otra no,... Es una cuestión de poda y no ha habido poda, sino siega. Bueno, siega para lo que han querido porque luego nos damos cuentas de los múltiples escándalos, como el de las tarjetas de Caja Madrid. ¿Nadie sabía nada? ¿Nadie sabe todavía las que andan por ahí?

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