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viernes, 21 de octubre de 2016

RÉQUIEM POR UN CAMPESINO ESPAÑOL de Ramón J. Sender.


Editorial: Destino.
 Colección: Destinolibro
Fecha publicación:1999
Precio: -- €
Género: Narrativa.
Nª Páginas: 106
Edición: Tapa blanda.
ISBN: 9788423309146

Autor

Ramón J. Sender (Chalamera de Cinca, 1901 - San Diego, USA, 1982) es uno de nuestros autores más prolíficos, pero también uno de los más importantes narradores contemporáneos en lengua castellana. En 1935 le fue otorgado el Premio Nacional de Literatura por Mr. Witt en el Cantón. Al finalizar la guerra civil española se exilió y desde 1948 residió en Estados Unidos, donde ejerció como profesor de literatura en diversas universidades. Entre sus obras hay que mencionar especialmente: El lugar de un hombre, 1939; Epitalamio del Prieto Trinidad, 1942; La esfera, 1947; El rey y la reina, 1949; Réquiem por un campesino español, 1953; Carolus Rex, 1963; Las criaturas saturnianas, 1967; Nocturno de los canteros, 1971. Su obra más extensa y quizás la más conocida es la serie Crónica del alba (1942 - 1966). Ha escrito también una serie de libros que se desarrollan bajo los signos del zodiaco.

Sinopsis

Réquiem por un campesino español, novela corta cuyo título anterior fue Mosén Millán, recoge un dramático episodio de la guerra civil en un pueblecito aragonés. Mosén Millán se dispone a ofrecer una misa en sufragio del alma de un joven a quien ha querido como un hijo. Mientras aguarda a los asistentes, el cura reconstruye los hechos: el fracado de su mediación, con la que creyó poder salvar al joven -refugiado en el monte durante los primeros días del levantamiento-, pero que no sirvió sino para entregarlo a sus ejecutores. El relato es de una perfecta sobriedad y de una sencillez no por ello menos profunda y estremecedora. La narración sobrecoge por su ajustado realismo, por la eficacia de sus símbolos y por el profundo conocimiento de los mecanismos de la conciencia, puesto de manifiesto a través de la evocación del sacerdote. Sin lugar a dudas, Réquiem... es una de las mejores obras de Ramón J. Sender y un libro definitivo sobre nuestra guerra civil, alejado de cualquier panfletarismo.

[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar] 

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Hoy dejo de lado las novelas de novedad para rescatar uno de esos libros conocidos por todos. Tengo un recuerdo imborrable de la primera vez que leí algo de Ramón J. Sender. Gracias a una amiga llegó a mis manos La tesis de Nancy, una lectura que me divirtió muchísimo y que me ofreció una perspectiva peculiar de mi ciudad. Imagino que la mayoría sabrá que esa novela retrata las vivencias de una estudiante norteamericana en España, donde pasa una temporada para conocer nuestras costumbres y nuestro estilo de vida. En realidad el argumento va mucho más allá pero eso ya lo descubriréis si os animáis a leerla. Pero aquella novela me hizo pensar que el autor había tenido que superar dos obstáculos, por un lado meterse en la piel de una muchacha que contempla el mundo a través de unos ojos jóvenes y se adentra en los procesos de la corte y el galanteo masculino. A esto se le suma que la protagonista procede de Estados Unidos, con una forma de pensar y entender la vida muy distinta de la nuestra, y especialmente de la nuestra en la época en la que se desarrollan los hechos de la novela.

Como digo, tan buen recuerdo tenía de aquella novela que, paseando por la biblioteca me toqué con Réquiem por un campesino español, un título sonoro y de peso. Me maravillé al contemplar se trataba de una «novelita», y el diminutivo no lo uso en tono despectivo -Dios me libre-, sino para evidenciar su corta extensión. Se vino a casa.

Los hechos de Réquiem... se narran con retrospectiva. En el breve intervalo en el que Mosén Millán está esperando el momento de iniciar una misa de difuntos en favor de Paco el del Molino, regresan a su cabeza recuerdos y remembranzas de la vida del difunto. De ahí que, mientras enlaza una oración con otra formando una larga cantinela que bisbisea como un autómata, el cura recordará el bautizo del joven, su infancia, su labor en la iglesia como monaguillo, su adolescencia, el tonteo con las chicas o su boda. Paco no era más que un chiquillo de pueblo pero curioso, bondadoso y compasivo, que observaba el mundo sin llegar a entender realmente por qué existían tantas diferencias entre unos y otros, por qué unos muchos y otros tan poco. Aquellas reflexiones, fruto de un momento puntual de su infancia, lo marcarán y, dejando atrás las trastadas típicas de su edad, crecerá y se convertirá en un hombre con principios.

Paco hace un año que ha fallecido pero, ¿en qué términos se produjo su muerte? ¿Fue debido a una enfermedad o un accidente? El narrador no nos va a dejar claro en los inicios qué es lo ocurrió, aunque el lector irá intuyendo lo acaecido por medio de un romance que un monaguillo anda canturreando. No obstante, no tendremos certeza hasta que ciertos hechos comiencen a asomar a la memoria del cura.

Inicialmente Réquiem por un campesino español parece una historia sencilla que cuenta la vida de un pueblo español en un determinado momento pero la historia se irá complicando mostrando el verdadero propósito de la novela. De la vida civil se pasará a la política y, en ocasiones a la luz del día y otras veladamente, habrá muchas alusiones a la guerra, al momento de acallar bocas, en un conjunto de símbolos en el que habrá que indagar. Son momentos de cambios en el gobierno, el rey huye y se instaura la República, revueltas y escaramuzas se producen en todos los rincones de España y será el momento de aquellos que piensen que el pueblo para los del pueblo y a Dios lo dejamos en los cielos. No son tiempos para los terratenientes y como cada cual intenta barrer para dentro de su casa, los altercados estarán a la orden del día. 

Resultado de imagen de foto en blanco y negro de pueblos antiguosPero rememorar la vida de este joven vecino fallecido servirá también para hablar de la vida de los pueblos, las costumbres y creencias, las supersticiones y los mitos. Resulta sumamente sencillo reconocer a la España de entonces, aquella en la que solo había dos clases sociales, en las que los trabajos eran eminentemente agrícolas, campos y tierras en los que los hombres trabajaban todos los días salvo el domingo que dedicaban a la Iglesia. Y la Iglesia también quedará retratada, con los oficios y las festividades, o con la idea de un destino escrito por Dios al que nadie puede renunciar. 

Por las breves páginas de esta novela andarán los aldeanos más característicos, los pudientes frente a los más desvalidos, la vieja partera que en época de Inquisición más le hubiera valido ocultar sus artes, el zapatero a sus zapatos, las lavanderas que muestran sus encantos en los arroyos y los jóvenes, como Paco, siempre buscando la prosperidad, y una vida mejor. Por supuesto, no podremos olvidar a Mosén Millán, no será un mero testigo de los hechos sino prácticamente un actor principal, curiosamente tan vinculado a un estamento tan polémico en los tiempos de guerra. Tanta es su importancia en el desarrollo de los acontecimientos que bien podría ser la voz narrativa, en lugar de ese narrador omnisciente. 

Destaca en Réquiem... el grado sumo de lo descriptivo, la ambientación adornada con vocablos del lugar de fácil compresión, y las escasas referencias explícitas al tiempo y lugar. No obstante, y en relación a esto último, podremos sospechar en qué coordenadas está ubicado este pueblo geográfica y temporalmente mediante datos que se van aportando en la narración.

En definitiva, Réquiem por un campesino español bien merece que le dediquemos un pequeño periodo de nuestro tiempo de lectura. Además no vas a necesitar mucho a tenor del número de páginas que tiene. Es una bonita manera de asomarse a ese cuadro tan costumbrista de una España que queda atrás pero de la que todavía hoy, en los pueblos, persisten las reminiscencias.

Por cierto, que hablaba yo al principio de esta reseña de La tesis de Nancy, obra que no se menciona en la biografía que aporta este ejemplar. Misterios de la naturaleza.

Pero no cierro esta entrada sin comentaros que existe una versión cinematográfica que podéis ver de manera íntegra en Youtube.






[Algunas imágenes e ilustraciones tomadas de Google]


Retos:

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20 comentarios:

  1. Hola! No conocía el libro pero no me llama la atención así que esta vez lo dejo pasar. Muy buen reseña!

    Un saludo!

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  2. Leí este libro en el instituto y casi ni lo recuerdo...sólo me acuerdo de Mosén Millán. Tendré que volver a leerlo...algún día...
    Besos

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  3. Reseñón para esta pequeña joyita que tengo que releer.
    Besotes!!!

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  4. Lo leí hace mucho y no recuerdo nada, me ha gustado mucho rememorarlo con tu reseña. Quizás es la oportunidad de algunas relecturas. Besos.

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  5. Mil veces se ha cruzado este título en mi camino, pero nunca le he dado una oportunidad. Creo que la reseña que has hecho bien merece que tengamos en cuenta el relato de Sender. Anotado queda. ¡Un beso!

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  6. Estupenda reseña, creo que este fin de semana voy a quitarle el polvo de la estantería, buscar un par de horas de silencio y darle una relectura.
    No conocía el otro de Sender que citas, creo que es uno de esos autores injustamente olvidados o cuanto menos relegados y del que se pueden descubrir muy buenas cosas.
    Saludos.

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  7. Este lo leí hace un montón de tiempo, creo que no era el momento así que no me vendría mal una relectura
    Besos

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  8. La leí hace años, y creo que debería releerla con la madurez que dan los años.
    Besos

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  9. Lo leí hace muchísimos años, mejor no pensar cuantos, y la verdad es que creo que no fue una lectura adecuada para la edad que tenía y no le saqué todo el jugo. Habrá que darle otra oportunidad.
    Besos.

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  10. Lo leí hace mil en el colegio, pero no me importaría nada leerlo de nuevo
    Besos

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  11. De este autor sólo he léido La tesis de Nancy con la que me lo pasé genial

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  12. Lo leí en el instituto (yo creo que debió ser lo único que leí) y me gustó mucho y además lo lees de una sentada.

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  13. Lo leí hace muchos años e igual debería releerlo porque solo lo recuerdo en términos generales. Gracias por recordarmelo. Besinos.

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  14. Gran "novelita", tocaya. Fue una de mis lecturas de instituto. No puedo estar más de acuerdo con todo lo que dices. Me pareció una forma elegante pero muy fiel y directa de describir unas costumbres y una época. Abrazos.

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  15. Pues el campesino no me lo llevo, acabo de salir de otra lectura de época que no me suele gustar visitar y ahora me toca capricho. Yo no conocía el de Nancy hasta que alguien muy especial me lo enseñó y lo tengo apuntado.
    Besos

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  16. Pues veo que es la tónica general, porque también lo leí hace muchísimo tiempo, y creo que hay que leerlo ya con unos ciertos años a la espalda para saber valorarlo en su justa medida. La reseña es estupenda e invita a una relectura, así que como se me ponga por delante no me lo pienso.

    ¡Besote!

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  17. Enhorabuena por la reseña y gracias por recordar este clásico que lei hace tanto tiempo. Un beso

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  18. A mi en su día no me terminó de gustar, pero hace tanto, jajaja.
    Besos

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  19. No recuerdo haberla leído pero, sin duda alguna, seguro que le daré su oportunidad. Besos.

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