Este blog se visualiza mejor con... Chrome (V.20.0)

CSS3 Properties

lunes, 7 de noviembre de 2016

UN HOMBRE-LOBO EN EL ROCÍO de Julio Muñoz Gijón.



Editorial: El paseo.
Fecha publicación:  2016
Precio: 15,00 €
Género: Narrativa.
Nª Páginas: 208
Edición: Tapa blanda con solapas.
ISBN: 978-84-9455009-2-8
[Podéis leer el primer capítulo aquí]


Autor

Julio Muñoz Gijón (Sevilla, 1981) ha trabajado como reportero de televisión. Ahora es redactor jefe en los medios digitales de la Real Federación Española de Fútbol y acompaña a la Selección española en sus partidos. Ha escrito cuatro libros: El Asesino de la Regañá, El Crimen del Palodú, El Prisionero de Sevilla Este y El Misterio del Perro, la Mermelada y el Cantante; ha adaptado su universo a la serie de televisión Brigada de Fenómenos. Es guionista. Es padre de Silvio... Todo muy bien, pero con más de 30 años, no ha conseguido aprender a silbar con los dedos, y eso duelo porque significa no haber vivido del todo.

Sinopsis 

Jiménez y Villanueva se enfrentan al caso más difícil de su accidentada carrera detectivesca. Rancios y modernos están organizados por igual, y amenazan con una guerra abierta. El grupo KTR (“Kill the rancios”) amenaza con una acción jamás pensada. Todo apunta a la aldea de El Rocío, donde se ha corrido la voz de que hay una extraña criatura que le hace cosas terribles a aquellos que aún llevan ambientadores en forma de pino en el retrovisor, o a esos otros que toman carajillo en vez de frapuccino. Jiménez tendrá que hacer el papel de su vida como infiltrado. Pocos en la brigada saben realmente a qué tipo de bestia se están enfrentando...

[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]

************************************

No me resisto a los libros de Julio Muñoz Gijón, o lo que es lo mismo, a los de @rancio. Desde que empezó a publicar, me aficioné a sus historias ingeniosas y tramas casi imposibles con las que tanto me he divertido. Por este blog ya pasaron El asesino de la regañá, El crimen del palodú, El prisionero de Sevilla Este y El misterio del perro, la mermelada y el cantante. Pues bien, ahora regresa con otra nueva ocurrencia, Un hombre-lobo en el Rocío, unas doscientas páginas que se devoran en una tarde de lectura.

Julio Muñoz regresa con su estilo desenfadado y con argumentos policíacos dignos de la mejor película de humor. Volvemos a encontrarnos con esa peculiar pareja de investigadores formada por Villanueva y Jiménez, tan distintos uno de otro pero que, a la larga, forman un equipo invencible.

Como suele ser habitual en sus aventuras todo se inicia con un asesinato. En este caso, el primer finado será el compositor de la locución del tapicero, esa bella  melodía que ha destrozado nuestros oídos durante años, que ha perturbado los más hermosos sueños de millones de españoles y que suena así:





El pobre hombre no sabe lo que hizo cuando le dio por registrar oficialmente la grabación. A partir de entonces no dejó de recibir amenazas de todo tipo hasta que los hechos se han consumado. Amarrado en el interior de la furgoneta de un tapicero, Villanueva y Jiménez se encontrarán su cadáver envasado al vacío como si de un salchichón se tratara junto a una pintada que dice:

La cacería ha comenzado. KTR

Los dos policías tendrán claro que se enfrentan a una nueva serie de asesinatos pero ¿quiénes son los KTR? Si en las restantes aventuras los malhechores eran los miembros de la secta Serva La Bari, un grupo de individuos que atentaban contra los modernos y pretendían que las tradiciones más arraigadas de la ciudad no fueran mancilladas ni se perdieran, ahora la lucha se librará en sentido contrario. KTR no son más que las siglas de Kill The Rancio tras las cuales se encuentra GRIFOTA, un comando que atacará a los más puristas, hombres aferrados a sus creencias, de principios, que gustan de mantener las tradicionales y que no entienden la evolución. Los modernitos Ada, Mario, Willy, Paula, Dario, Rafa y Adán que comparten espacio de coworking, son los brazos ejecutores de un asesino. Recibirán órdenes a través de video-conferencias y el objetivo será atentar contra todos aquellos que se opongan al progreso.

En toda esta trama estará presente un personaje misterioso, un tal Lobo, que parece ocupar la cúspide de la organización, al que todos veneran y desean conocer. Sin embargo, Lobo es escurridizo, lo mantienen protegido como la cabeza pensante y difícilmente se moverá por las bajuras de la estructura de Grifota.

La labor de Villanueva y Jiménez será la de encontrar a los autores de los asesinatos, tanto del tapicero como de otros individuos, a los que los modernos consideran un peligro potencial contra el desarrollo y la evolución, hombres de cuyas familias nos hemos acordado más de una vez los ciudadanos de a pie y si lo leéis me daréis la razón. La investigación terminará por conducir a esta pareja hasta la aldea del Rocío donde se producirá el golpe final y donde casi se monta  una guerra civil.
 
De los personajes, Jiménez sigue siendo el principal protagonista en esta entrega. De carácter campechano y más bien brutote en su expresión oral, no deja de ser un tipo con el que el lector se va a reír una barbaridad. En esta ocasión lo tendrá realmente complicado pues tendrá que camuflarse y realizar una misión de incógnito que le supondrá llevar a cabo una serie de sacrificios tremendamente duros para él. A las aventuras que debe correr para atrapar a los asesinos se unirán sus vicisitudes de carácter personal. Los que leísteis las entregas anteriores recordareis que unió su vida a Triana, un transexual que antes se llamaba José Luis y que ahora constituye el amor de su vida. Triana no puede vivir sin Jiménez, ni Jiménez sin Triana pero su trabajo le impide ser totalmente sincero en todo momento y eso le acarreará muchas complicaciones añadidas.

Quiero destacar aquí que el hecho de que no hayas leído las entregas anteriores no supone ningún problema para disfrutar de este libro. Si se hace mención a hechos o acontecimientos del pasado, el autor se las apaña muy bien para, con cuatro pinceladas, ponernos al día y que podamos así entender lo que ocurre. Esto es algo que yo agradezco mucho cuando de sagas se trata porque, incluso los que hemos leído los volúmenes anteriores, podemos tener algún lapsus de memoria. Por lo tanto, de este modo el autor se encarga de refrescar nuestros recuerdos y además, de poner en antecedentes a esos lectores primerizos.

Un hombre-lobo en el Rocío sigue la misma línea de las publicaciones anteriores, no obstante, esta nueva entrega aporta una novedad muy interesante. El autor ha construido las historia en plan libro-sendero, es decir, la historia está construida de tal modo que en ocasiones se bifurca y el lector se verá en encrucijadas, teniendo que elegir entre las diversas opciones que se le presentan. Este planteamiento lo llevará a seguir una lectura lineal o bien a saltarse algunos capítulos para continuar en puntos concretos de la trama. Pero mejor no desvelo nada de este asunto porque tiene su guasa.

A mí, sinceramente, no deja de sorprenderme Julio Muñoz. A veces intento imaginármelo, entre sus tareas diarias, profesionales o personal es, perdido entre sus ensoñaciones e inventando todo tipo de historias al estilo de Anacleto Agente Secreto, pensamiento que ya de por sí me provoca la risa. Pero es que su ingenio me parece abismal y me maravilla ver de qué manera compone argumentos de este tipo con las ocurrencias más dispares y alocadas. Porque además, junto a un argumento lleno de disparates, vuelve Julio a jugar con los hombres y a camuflar marcas o personas de carne y hueso. Entre Bertín Albornez o Los Melliceliers y Colonia Brunel o Laca Melly, la diversión está servida.


Escrito en tercera persona, con alguna ilustración y escenarios que se mueven entre Madrid y la aldea del Rocío, sin que tengan especial transcendencia, Un hombre-lobo en el Rocío se lee de una sentada, entre carcajada y carcajada, moviéndonos por capítulos cortos o muy cortos, con pasajes en los que el autor está realmente sembrado. No olvidaré nunca  un momento del argumento en el que Jiménez mantiene una conversación con Villanueva a través de un emisor-receptor, estando el primero pertrechado dentro de un aseo público. Para mondarse de la risa. Y para reír también están los tweets que figuran al final del libro y que se pueden leer en su cuenta @rancio.

En fin que me declaro fiel seguidora de Julio Muñoz, de su Jiménez y de sus ocurrencias. Y por si los libros nos parecen poco, también contamos con su ingenio en televisión, gracias a la serie Brigada de Fenómenos,... cuyos capítulos puedes ver aquí.




Sin nada más que aportar, os recomiendo todos los productos bajo la firma @rancio si quieres pasar un buen rato.

Y recodad que tenéis un sorteo de un ejemplar de este libro firmado por su autor. Podéis participar hasta el día 12 de noviembre pinchando aquí.
 

Agradezco a la editorial el envío del ejemplar.     




[Algunas imágenes e ilustraciones tomadas de Google]


Retos:

- 100 libros



Puedes adquirirlo aquí:

17 comentarios:

  1. Me gustaría leerlo, tiene algo que me atrae ^^

    ResponderEliminar
  2. Me lo pase pipa leyendo El asesino de la regañá y con la serie porque el Jimenez de la serie es de lo mejor. Seguiré esta saga y me paso por el sorteo que últimamente no me apunto a ninguno. Un beso

    ResponderEliminar
  3. Por tu reseña, bien se nota que disfrutas con la lectura de esta saga. Tomo nota del título. Besos.

    ResponderEliminar
  4. Es un libro que ya me llamaba la atención, tengo una amiga forofa de sus libros, y es lo ideal para echar unas carcajadas. Y gracias por aportarme el enlace a sus episodios televisivos, no los conocía.
    Besos

    ResponderEliminar
  5. Aunque todo el que los ha leído se lo ha pasado en grande con esta saga yo no acabo del animarme,no me atrae lo suficiente por el momento.
    Un beso

    ResponderEliminar
  6. Estos libros no son para mí. Me cuesta un montón el humor en literatura y por lo general consiguen el efecto contrario.
    Besos.

    ResponderEliminar
  7. Ya sabes que me.lo.pase en grande con este libro y con los otros que he leído de este autor. Jiménez es tremendo!

    ResponderEliminar
  8. La palabra clave es guasa. Intento creer que esto es una historia seria pero no puedo. Se me había escapado lo del sorteo. Ya mismo estoy.
    Besos

    ResponderEliminar
  9. Me pasa como a Manuela, así que esta vez lo dejo pasar.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  10. No me veo con el. No creo que sacase partido de esta lectura.

    ResponderEliminar
  11. La verdad es que siento curiosidad por estos libros. Tengo un compañero sevillano y está encantadísimo con esta saga.
    Besos

    ResponderEliminar
  12. Recuerdo otra reseña tuya de este autor que me hizo pensar que debía leerlo. Ahora vuelves con éste y vuelvo a apuntármelo. A ver si te hago caso (mis lecturas son tan anárquicas que aunque tengo una libreta con lecturas pendientes no le presto mucha atención) de una vez.

    Besitos

    ResponderEliminar
  13. Este no es para mi. La literatura y el humor no se llevan bien conmigo.
    Un beso ;)

    ResponderEliminar
  14. Creo que tras su último libro que fue un poco más flojo, con este ha vuelto a remontar el vuelo y a hacer disfrutar a los que le leemos.

    ResponderEliminar
  15. Tengo muchísimas ganas de leer algún libro de este autor, y eso que tengo alguno en ebook! A ver si me decido de una vez, que seguro que me lo paso bomba. 1beso!

    ResponderEliminar
  16. Tengo muchas ganas de leer a este autor. Lo conocí en tu blog hace mucho tiempo con la Regañá y me apetece un montón conocer sus aventuras detectivescas. Veo que tienes un sorteo de la novela :D. Si tengo más tiempo me apuntaré.
    Un besote Marisa.

    ResponderEliminar
  17. No me va mucho el género, no suelo disfrutarlo
    Besos

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...