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miércoles, 1 de marzo de 2017

FLORENCE FOSTER JENKINS (DRAMA/COMEDIA - 2016)


Año: 2016

Nacionalidad: Reino Unido.

Director: Stephen Frears.

Reparto: Meryl Streep, Hugh Grant, Simon Helberg, Nina Arianda, Rebecca Ferguson, Neve Gachev, Dilyana Bouklieva, John Kavanagh, Jorge Leon Martinez, Danny Mahoney, Paola Donisotti, David Menkin, Tony Paul West, Philip Rosch, Sid Phoenix.

Género: Drama. Comedia.

Sinopsis: Narra la historia real de Florence Foster Jenkins, una mujer que, al heredar la fortuna de su padre, pudo cumplir su sueño de estudiar para ser soprano. El problema era que carecía de talento, pero la gente acudía a sus recitales para comprobar si de verdad era tan mala como decían los críticos.

[Información facilitada por Filmaffinity]



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Atraída por el reparto con Meryl Streep y Hugh Grant al frente, me dispuse a ver esta película, basada en hechos reales, cuyo argumento empezó a sonarme desde los primeros minutos. ¿Había visto ya esta película? La verdad es que la historia me parecía sospechosamente similar y me recordaba mucho a otra película que había visto hacía un tiempo. Estuve intentando hacer memoria y recordé que se llamaba Madame Marguerite, un largometraje de origen francés, estrenada en 2015, sin embargo no me cuadraban algunos detalles. Busqué en Filmaffinity si esta Margarita tenía que ver con la Florence de la película de hoy y apenas encontré un apunte. Sin embargo, seguía pensando que se trataba de la misma película y efectivamente, Madame Marguerite también retrata la vida de Florence pero cuenta con diferencias notables. Por un lado, la historia se desarrolla en Francia y por otro, adelantan los acontecimientos a 1920, cuando Florence nació en Estados Unidos y los conciertos que se reflejan en la película tuvieron lugar en los años 40. 

Florence Foster Jenkins fue una mujer amante de la música. Nacida en 1868, en el seno de una familia adinerada. Sus inquietudes artísticas siempre supusieron un problema para su padre que le prohibió dedicarse a la carrera de pianista y canto. Sin embargo, Florence se reveló contra su destino y se fugó con el que fue su primer marido, el doctor Frank Thornton Jenkins, del que posteriormente se divorciaría. A la muerte de su padre, Florence recibe una suntuosa herencia que le permite vivir a capricho y poner en marcha todos sus proyectos musicales, entre los que figuraba El Club Verdi, las lecciones de canto y la organización de conciertos en la que era la intérprete principal. A pesar de que jamás fue una cantante de prestigio, de no tener sentido del oído, del ritmo, ni capacidad pulmonar, ni buena voz, fue una mujer de gran éxito, que llenaba las salas de conciertos, principalmente con la asistencia de su selecto club de amistades que la arropaba en todo momento pero también acudía otro tipo de público movido por la diversión y por la comicidad del espectáculo más que por la calidad musical de la intérprete. Parece ser que nunca prestó atención a las críticas que consideraba resultado de la envidia que su portentosa voz levantaba. Falleció un mes después de ofrecer su concierto más numeroso en el Carnegie Hall de Nueva York, el 25 de octubre de 1944.



Pues bien, Florence Foster Jenkins narra prácticamente el último año de la vida de esta mujer. La película se inicia con un espectáculo en El Club Verdi donde St. Clair, su supuesto segundo marido hace las veces de maestro de ceremonias de simples piezas teatrales en las que Florence intepretaba pequeños papeles. Tras la asistencia a un concierto, ilusionada por plantarse delante de un auditorio complacido por oírla cantar, comienza a soñar con volver a tomar clases de canto y ofrecer conciertos. Es así como entrará en su vida el maestro Carlo Edwards  y el pianista Cosmé McMoon, que realmente fue su compañero de escenario durante esos años. No contenta con ello, tomará otro tipo de decisiones que la pondrán en evidencia,  pero aumentando su fama hasta acabar en el Carnegie Hall, ante tres mil personas, en octubre de 1944.


La comedia y la tragedia se fusionan totalmente en esta película. Nos hará reír a carcajadas pero también nos conmoverá en algún momento. Las escenas más divertidas comenzarán con las clases de canto a las que  McMoon asiste como pianista sin dar crédito a lo que está escuchando. Divertidísimas las expresiones y gestos de este personaje que no da crédito a su suerte -Florence le ofrecerá un generoso sueldo para ser un pianista común- pero que también vive con asombro las esperpénticas escenas. A pesar de temer las posibles consecuencias que su carrera sufra por asistir como pianista a Florence, su personaje terminará por encariñarse con esta mujer que, voz en grito, destroza toda pieza de canto que pongan en sus manos. 


El drama vendrá a cargo de la reacción por parte del auditorio de Florence, por  los sueños truncados, por la crueldad de la verdad y por un desenlace en el que ella realmente pronunció:

 "La gente puede decir que no sé cantar, pero nadie podrá decir nunca que no canté".

Todo esto combinado con la ternura inusitada que St. Clair desmuestra en todo momento ante y por su esposa. La verdad es que inicialmente nos podemos llevar una imagen errónea del esposo. Desconozco si Florence se volvió a casar tras su primer fracaso matrimonial,  pero lo que sí es cierto es que St. Clair muestra un amor incondicional, a pesar de que al principio creamos que él se mueve por interés, siempre al resguardo de la gran fortuna de su esposa. No osbstante el guion nos deja ver en más de una ocasión que St. Clair la amaba de verdad y profundamente. Hay varias escenas de la pareja que son realmente emotivas, como por ejemplo, cuando él le recita, a modo de nana para dormir, uno de los sonetos más bonitos que he leído nunca, el nº 116 de William Shakespeare. 



Permitid que no permita impedimento
ante el enlace de las almas fieles. No es amor
el amor que muere por momentos,
ni a distanciarse en la distancia tiende.
¡Oh, no! Es un faro imperturbable,
que contempla tempestades ni nunca se estremece.


En cuanto a las interpretaciones, Meryl Streep está sublime. A pesar de que sus ojos son especialmente pequeños, no dejan de brillar cuando Florence comenta lo mucho que ama la música y lo que siente en su corazón cuando canta. Si tiene mérito transmitir el caudal de emociones que la música despierta en su interior, más lo tiene cuando se pone a cantar y a lanzar gorgoritos a diestro y siniestro, ruidos y sonidos extraños que emanan de su garganta, simulando un bel canto, -sería estupendo ver estas escenas en versión original porque yo creo que están dobladas - y por supuesto los movimientos espasmódicos de su cuerpo cuando entona una nota más aguda. Por otra parte, la caracterización del personaje también es fabulosa y no solamente a nivel físico sino también emocional o psicológico, cuando rememora su pasado y verbaliza lo que le hubiera gustado ser en la vida.



Por su parte, Hugh Grant es un personaje que siempre me gusta ver. Estamos acostumbrados a verlo en papeles cómicos y efectivamente en este largometraje también echará mano de las muecas que suele emplear. Sin embargo, habrá también momento para el drama, cuando con tristeza consuela a su afligida y enferma mujer. A mí me ha convencido en esas ocasiones también. Por último, no quiero pasar por alto el Foxtrot que se marca en una escena de baile. Lo hace realmente bien.

Pero entre estos dos conocidos actores, el papel de McMoon lo interpretará Simon Helberg, al que seguro que todos conocéis por su papel de Howarg Wolowitz en The Big Bang Theory. Al principio me costó un poco desvincular al actor con ese científico bromista, madrero y algo excéntrico de la serie pero solo será cuestión de minutos. También será un personaje muy bien caracterizado, con un vestuario y especialmente un peinado acorde con los gustos de la época. Lo más curioso de este personaje es el final que tuvo, se apartó de la música y eligió un camino un tan singular pero esto es algo que se explica en los créditos finales,  así que mejor lo descubrís vosotros.  


Al margen de unas interpretaciones estelares, un guion lleno de risas y lágrimas, la película cuenta con una ambientación maravillosa y extremedamente cuidada incluso en los planos más generales. Y por supuesto no hay que olvidar la música. Florence Foster Jenkins cuenta con una banda sonora compuesta por Alexander Desplats, temas de ambiente llenos de notas de jazz y suaves piezas de piano que son una delicia.

En definitiva, me ha gustado bastante esta película. Si no es por largometrajes de este tipo muchas personas que han pasado por este mundo, y que han destacado para bien o para mal, pasarían desapercibidas y yo siento siempre curiosidad por este tipo de historias. Ahora bien, si queréis saber sobre la vida de esta mujer, soprano frustrada, os recomiendo que veáis esta película y no la adaptación francesa que más que basada en hechos reales me resulta una inspiración, por lo que recuerdo no se menciona ni siquiera el nombre de Florence.

Y antes de marcharme, os dejo un vídeo donde podéis escuchar a la verdadera Florence Foster cantando. Pobre mía, es que lo hace rematadamente mal pero ¡qué narices! Si cantar la hacía feliz...




Pues nada, no os la perdáis.







Trailer:



Puedes adquirirla aquí:









[Imágenes e ilustraciones tomadas de Google]

8 comentarios:

  1. Cuando cante habrá que ponerse tapones... Pero tengo que ver esta peli. Me dejas con ganas.
    Besotes!!

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  2. Me gusto mucho esta peli. Meryl está genial y como dices te hacer reír y llorar. Además de darte a conocer la vida de la cantante que me pareció una historia muy curiosa.

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  3. Tengo muchísimas ganas de ver esta película. Ya me imaginaba que tendría algo que ver con la peli francesa anterior, aunque no la he visto tampoco. Con ese argumento y la Streep de protagonista, no se puede fallar.
    ¡Un abrazo!

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  4. Acabo de oír el video que nos dejas de ella y cantando y vaya... como dice Margari habrá que coger tapones para ver la peli XD
    Besos.

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  5. Tenía ganas de verla pero después del atracón de pelis previo a los Oscar estaba descansando un poco. Me ha gustado lo que cuentas y seguro que caerá enseguida. Soy de las que no tiene claro si a Meryl la nominan por cubrir diversidad de edades o méritos propios todos los años.
    La veré y luego te cuento.
    Y ya que estamos en cine, decir que Moonlight no me gustó nada, solo la primera mitad tiene pase, Figuras ocultas es genial y te la recomiendo. También La llegada es muy interesante y entretenida.
    Besos

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  6. No la he visto, con lo que me gusta Meryl Streep. HAce dos sábados vi Agosto, menudo papelón que hace...
    Besos

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  7. He visto hace poco la otra versión que comentas y me daba pena que fuera el hazmerreir de la aristocracia al completo, de los que se suponían sus amigos. Besos

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  8. Ya solo por el reparto y por el director vería la peli, pero es que encima hace muy poco leí un artículo de hace tiempo de Rosa Montero en el que contaba la historia de esta mujer tan particular.
    No me la pierdo. A ver si puedo verla en versión original.
    Un besote.

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