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domingo, 11 de noviembre de 2012

BARTLEBY EL ESCRIBIENTE de Herman Melville.



Autor

Escritor estadounidense, Herman Melville está considerado como uno de los grandes autores de la literatura universal. 

Con apenas veinte años, Melville comenzó una serie de viajes por todo el mundo que más adelante le servirían como base e inspiración para varias de sus novelas, incluyendo varios años trabajando como ballenero y pasando varias aventuras en las islas del Pacífico.

El mar y su mundo son fundamentales en la obra de Melville, como ya se aprecia en Mardi (1849) o Taipi (1846). Dichas obras se convirtieron en un éxito de público aunque la crítica nunca acompañó su carrera.

Su obra más conocida en la actualidad es, sin duda, Moby Dick (1851), adaptada al cine y la televisión en numerosas ocasiones, pero que en su época pasó completamente desapercibida. Pese a todo, Melville continuó escribiendo hasta lograr grandes cuentos como Benito Cereno o Bartleby el escribiente.

Herman Melville murió en 1891 y no fue hasta la década de 1920 que la crítica recuperó su obra para situarla como una de las más influyentes de todo el siglo XIX.[Lecturalia]


Sinopsis

Bartleby, el escribiente es una de las narraciones más originales y conmovedoras de la historia de la literatura. Melville escribió este relato a mediados del siglo XIX, pero por él no parece haber pasado el tiempo. Nos cuenta la historia de un peculiar copista que trabaja en una oficina de Wall Street. Un día, de repente, deja de escribir amparándose en su famosa fórmula: «Preferiría no hacerlo».

Nadie sabe de dónde viene este escribiente, preferiría no decirlo, y su futuro es incierto pues preferiría  no hacer nada que altere su situación. El abogado, que es el narrador, no sabe cómo actuar ante esta rebeldía, pero al mismo tiempo se siente atraído por tan misteriosa actitud. Su compasión hacia el escribiente, un empleado que no cumple ninguna de sus órdenes, hace de este personaje un ser tan extraño como el mismo Bartleby.



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Soy consciente de que con esta reseña voy a quedar como una completa ignorante, pero si ya está mal ser hipócrita con los demás, peor aún serlo con una misma. 

Melville y yo no nos llevamos bien. Nuestra relación comenzó con mal pie cuando en el año 1993 mi profesor de Literatura Norteamericana me obligó a leer Moby-Dick en una edición de Penguin con sus 1.110 páginas de letra minúscula que le harían la pascua a cualquier miope. Recuerdo el año, porque cuando he echado mano al "bicho" había dentro un calendario y junto a él, unas hojas con anotaciones mías en las que, al parecer, intentaba demostrar que el Capitán Ahab representaba todo lo bueno en contraposición a la ballena que englobaba la maldad del mundo. No consigo imaginar qué saldría de todo aquello.

Con tal mal inicio, se podría llegar a pensar que soy masoquista por volver a sumergirme en una obra de Melville pero no lo soy. Bartleby, el escribiente ha sido la primera obra que hemos analizado en el club de lectura al que asisto. Quise darle una segunda oportunidad al autor, máxime cuando se trata de un obra que terminas de leer antes de que te hayas sentado pero que no nos engañe la brevedad.

En cuestión de un par de horas el lector asiste a una historia narrada en primera persona, en la que un abogado, ayudado por dos escribientes, tiene la necesidad de contratar a un tercero, debido al aumento de trabajo. A sus puertas aparece Bartleby de figura «¡pálidamene pulcra, lamentablemente decente, incurablemente desolada!» [pág.24] Al principio todo marcha como la seda, pero llega un momento en que el nuevo amanuense se parapeta tras la frase «Preferiría no hacerlo» y desatiende todas sus obligaciones y contraviene todas las órdenes de su jefe. Ante semejante actitud, el abogado que a medida que avanza la narración va descubriendo  más sorpresas, no sabe cómo reaccionar. Al principio la perplejidad lo abruma, de ahí pasará a la rabia, de ahí a la compasión y de ahí a....  El lector experimentará las distintas emociones del abogado hasta que llegamos a una situación totalmente inimaginable.

En la primera lectura que hice de Bartleby,.. me topé con una historia que me pareció absurda y poco coherente. ¿Qué quería decirme Melville en aquellas páginas? Yo sólo era capaz de encontrar a un personaje -Bartleby- que se revela contra todo, como si quisiera demostrar al mundo que no está dispuesto a asumir todas esas reglas que la sociedad nos impone. Y lo hace no de forma tajante sino haciendo uso del modo condicional, así que en vez de decir Prefiero no hacerlo, te suelta un Preferiría  no hacerlo. Para el caso, es lo mismo porque el modo condicional indica que la acción no se ha producido pero que además, tampoco existe posibilidad de que vaya a producirse. 

El abogado, que para los entendidos es el auténtico protagonista del relato, me pareció igual de chocante. Un individuo que tiene que soportar la rebeldía de un empleado y ve como éste se obceca en permanecer impávido delante de sus narices. Lo más lógico es que lo despidiera, que se desentendiera de él, y aunque lo intenta, al final no puede evitar sentir compasión.

La primera lectura no me sirvió de mucho, así que decidí hacer una segunda. No varió mucho la cosa. Asumí que me había enfrentado a una obra que había podido conmigo, de la que me era imposible extraer más jugo sin ser capaz de traspasar el umbral de la historia. Pero necesitaba saber más y me sumergí en la red. He encontrado opiniones de todos los gustos. Si para mí Bartleby representa ese individuo que un día se levanta y dice hasta aquí hemos llegado, otros lectores veían en él a un ser cobarde hasta la extenuación y otros la representación de lo absurdo y lo racional. Lo que me ha quedado claro es que esta obra divide a los lectores en dos grandes grupos. Por un lado los que la consideran una obra maestra (como al parecer es) y la definen como una historia triste. Por otro, los que preferirían no haberla leído, pues no ven en ella más que un relato absurdo que poco les aporta. 

Mucho se ha escrito sobre este relato (tenéis una relación abajo) y los blogs literarios no iban a ser menos. De todos ellos me quedo con una reseña concreta, por su sinceridad, su frescura, por ese hablar sin tapujos y decir las cosas como se piensan sin temor aunque, como me ocurre a mí, se corra el riesgo de ser tachada de ignorante. Se trata del blog La Chica de las Pecas. Me reí muchísimo leyendo esta reseña porque me pareció natural y espontánea:


«El abogado, nuestro narrador, me ha parecido un hombre respetable que tiende a caer en la idiotez, permitiendo que le tomen el pelo»

En cuanto a la prosa, es tan elaborada que a veces roza la incomprensión. Había párrafos que tenía que leerlos una y otra vez para intentar desgranar el significado y aún así no tenía la certeza de estar comprendiéndolos bien

En fin, tengo la sensación de haberme perdido algo grande y lo lamento enormemente. Melville me sigue ganando la batalla y lo peor del caso es que este nuevo fracaso me aleja irremediablemente de él para siempre (espero). No soy la lectora intuitiva que Melville se merece así que, me aparto de su camino. 

Por favor, no os dejéis llevar por mis impresiones y otorgadle una oportunidad a este relato. Está considerado como una obra maestra, precursor de las obras de Kafka y que Borges (traductor de esta edición) considera piedra angular de la narrativa contemporánea. 







Próxima entrada



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Reseñas interesantes:

http://www.librosyliteratura.es/bartleby-el-escribiente.html
http://www.solodelibros.es/25/02/2008/bartleby-el-escribiente-herman-melville/
http://www.eblog.com.ar/906/bartleby-el-escribiente/



25 comentarios:

  1. Pues yo leí una reseña en un blog (ahora no recuerdo cuál) que me hizo fijarme en este libro, y la verdad es que de otro modo no me hubiera fijado. Pero por lo que cuentas, con igual probabilidad puede encantarme o decepcionarme. Así que ya veremos si cae en mis manos. Me ha gustado mucho tu reseña, y también la que nos has enseñado.
    Besos!

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    1. Caminante, es que yo creo que es el típico libro que o te encanta o lo aborreces. Pero como es pequeño, lo puedes leer y comprobar en qué grupo estás. Un besito.

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  2. No tienes por qué excusarte porque no te haya llegado el libro: no por ser un clásico tiene que gustar a todo el mundo. Yo no me he estreneado con Melville y, la verdad, no está entre mis prioridades ahora mismo y lo que dices de su prosa enrevesada no me llama demasiado (pero no por tu culpa, jejeje!) 1beso!

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    1. Tizire, es que una tiene la impresión de cometer sacrilegio si un clásico no está entre sus favoritos. Un besito.

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  3. Bueno, ya me advertidte de que no íbamos a estar de acuerdo jeje. a mí sí que me gustó esta novela corta. Planteas algo muy interesante, la conexión entre lector y autor y en este caso no habéis conectado, pasa, a veces, a pesar de los esfuerzos. Hay mil autores más jaja si no te gusta, no te gusta. la reseña es magnífica, nos cuentas paso a paso tus razones, un placer leerla. un beso Marisa :)

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    1. jejeje Yossi estaba deseando leer tu comentario. Yo no he conectado en ningún momento con el autor y mira que le he puesto empeño pero nada. En fin, desde donde quiera que esté Melville me habrá puesto una cruz!! jeje Besos.

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  4. Marisa, me encanta la sinceridad, pero no solo la de exponer que algo no te gusta sino el reconocimiento de que tal vez no sea lectura para ti pero puede que para otros tantos sí. A mi también me pasa con algunos y puede ser un autor imprescindible pero si no me entra, no me entra :) besos domingueros

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    1. Marilú es que sería una tontería decir lo contrario. Me podía haber puesto a decir maravillas de la obra y a "apropiarme" ideas y comentarios de otros rincones pero eso sería ir contra mis propios principios. Besitos.

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  5. No he leído nada de este autor. Y tampoco me siento muy inclinada a leer nada suyo, voy a reconocerlo. Y viendo tu reseña, tampoco me anima mucho a cambiar de opinión.
    Besotes!!!!

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    1. Margari, te digo lo mismo que a Caminante... Es un relato corto y por darle una oportunidad no pasa nada.. Lo mismo a ti te encanta! Un besito.

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  6. Pues a mi me pasa lo mismo que tengo la sensación de haberme perdido algo bueno cuando he terminado el libro último que he leído El amante. Pero cada vez me dejo influenciar menos por la crítica y los premios, si no me gusta no me gusta y punto. Besos.

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    1. Isa.. una tiene que quedarse con sus propias sensaciones aunque sean contrarias a las del resto de la humanidad. Al menos, tendrás las certeza de que tus sensaciones son sólo tuyas. Un besito.

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  7. Me ha encantado tu reseña, por honesta y sincera. A veces da la sensación de que determinados autores y sus obras tienen que gustar sí o sí para que te consideren un buen lector. Pues no. Hay escritores que ni ellos saben lo que escribe, que usan un lenguaje que resulta incomprensible y por lo tanto no estamos obligados a entenderlos y mucho menos a que nos gusten. Nunca he leído Moby Dick ni nada de este autor y como coincido contigo, no pienso hacerlo. Lo peor de todo es que aún hoy hay escritores que piensan que poniendo muchas palabras en una frase, tienen más calidad. Me pasó con un libro que leí hace poco.
    Felicitaciones y besos

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    1. Estoy totalmente de acuerdo contigo Norah. No todos los lectores tenemos que conectar con los grandes autores y no todas las obras magistrales de la historia de la literatura tienen que figurar entre las obras predilectas de un autor. Como solemos decir, para gustos los colores. Un besito.

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  8. Yo también le cogí manía a la ballenita de marras, y desde entonces no he vuelto a leer nada de este autor. Creo que, por el momento, seguiré así. Ahora me apetecen lecturas más ligeras.

    Un beso shakiano!!!

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    1. Shaka... yo también deseo lecturas más livianas. Hay algunas obras que te hacen reflexionar tanto que, en momentos puntuales de tu vida, más que hacerte un bien lo que te producen es un tremendo dolor de cabeza. Un beso.

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  9. Recuerdo que me gustó el libro cuando lo leí, hace ya unos 15 años, cursando Teoría de la Literatura, con el apoyo y pauta del profesor. Pero creo que es importante que haya una conexión entre el texto y el lector y si no la hay no pasa nada, quizás la haya en otro momento o nunca, pero eso no es sinónimo de ignorancia. Buena reseña. Besos.

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    1. Muchas gracias Emma... yo también pienso que es una lectura para ser guiada por alguien que te oriente un poco, de otro modo se corre el riesgo de quedarte en una historia simple,. Un beso.

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  10. Hija no hables así que el año que viene me dan ganas de no apuntarme al club de los que leen los libros muertos.

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    1. jejeje... recuerdame que te hable de ese tema.

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  11. No he leído nada de este autor pero tampoco me apetece mucho. A este libro no lo conocía y me ha encantado tu sinceridad. A veces hay escritores que se nos atragantan y no pasa nada, para gustos colores. El club te ha servido para darle una segunda oportunidad y tener claro que no vas a leerlo más, a veces es bueno no dejarse llevar por una primera impresión.
    Besitos

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    1. Marga, yo puse de mi parte pero como tú dices, hay autores que no y que no.. Un besito.

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  12. Cada uno tiene su canon de preferencias y de murallas por las que no pasa, pero muy honesto decir lo que piensas, eso no es de ignorantes, sino de valientes y atrevidos. A mi no me maravilló, creo que es mas importante por romper con una tradición narrativa diferente que por el texto en sí; aun así te hace pensar. Bs

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    1. Pues sí Antonio, cada uno tiene sus topes y el mío es el señor Melville. Un besito.

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  13. Pues yo encuentro que se trata de una obra indispensable :S el personaje de Bartleby me parece tan extraño como atractuvi. Y Melville está verdaderamente irónico, riéndose tanto del abogado que no sabe comunicarse, o tenderle una mano de verdad al pobre escribiente solitario, como del propio Bartleby. ¿No le cogiste cierto cariño? Saludos y felicidades por atreverte a expresar lo que piensas de verda :)

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