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jueves, 28 de marzo de 2013

MADRUGÁ: JESÚS DEL GRAN PODER LLEGA A MI CASA.


Jesús del Gran Poder [1], apodado el Señor de Sevilla, luce amplias zancadas en la madrugada del Jueves al Viernes Santo y su túnica bambolea suavemente sobre las cabezas de los fieles. Es impresionante ver esta talla de Juan de Mesa por las calles en penumbra, la oscuridad solo rota por los decenas de flashes de cámaras fotográficas, con el silencio sepulcral que acompaña a su paso.

De esta talla quiero destacar un detalle muy significativo de la corona de espinas. Fijaos que, casi a la altura de la oreja, la corona termina en forma de cabeza de serpiente. Algo simbólico que representa el pecado, el mal. Y en la foto no se aprecia, pero una de esas espinas le atraviesa una ceja.


Cuenta la historia, y esto no es leyenda ni mito pues sus protagonistas tienen nombre y apellidos, que en el año 1965 se organizaron multitud de actividades y actos en todos los templos con el objeto de reavivar la religiosidad del pueblo.  Muchas de las hermandades procesionaron por las calles  e incluso se dispuso su transitar por barrios poco frecuentados y alejados. El Gran Poder fue una de ellas.


Vivía por el barrio de Nervión un mecánico y ex-futbolista del Sevilla F.C., de nombre Juan Araujo que en su juventud había sido un hombre piadoso y devoto. Juan tenía un hijo que lastimosamente se encontraba enfermo y los médicos no encontraban remedio alguno. Fueron numerosas las ocasiones en las que Juan se encaminó hacia la basílica de San Lorenzo para implorar al Gran Poder que restableciera la salud de su hijo. Lamentablemente el niño terminó por fallecer y tras su entierro se encaminó Juan hacía la basílica para encararse con el Gran Poder y gritarle a la cara las siguientes palabras:

Que sepas que ya no vengo más a verte porque no has querido salvar a mi hijo. Así que si quieres verme, vas a tener que venir tú a mi casa.

El tiempo fue transcurriendo y el día en el que se iban a celebrar los distintos actos religiosos amaneció nublado. Se había dispuesto que El Gran Poder paseara en andas por el barrio de Nervión pero a medio recorrido comenzó a llover. Con la urgencia de encontrar pronto cobijo e impedir que la talla sufriera por los efectos de la lluvia, la comitiva se dirigió al portalón de un garaje, tratándose curiosamente del de Juan Araujo. Llamaron a la puerta, gritaron pidiendo cobijo y Juan, alertado por los gritos y golpes, se apresuró a abrir encontrándose de lleno con la inmensa figura de El Gran Poder por cuyo rostro resbalaba la lluvia. En ese momento Juan se acordó de las palabras de rabia que dirigió al Señor de Sevilla en su templo, y con un temblor de piernas, cayó de rodillas al suelo, comprendiendo que el desafío que había lanzado, había sido cumplido. Jesús del Gran Poder visitó su casa. 

Y para los que gusten, un vídeo de esta venerable imagen  a su paso por la Plaza de La Campana. Dicen que no hay otro paso que se mueva con tanta suavidad y ternura.


Nota: Esta entrada salió publicada por error la semana pasada. Estaba mal programada XD.



[Nota: Si te interesa, a través de este enlace http://www.tele-sevilla.com/directo.html puedes ver las retransmisiones en directo del discurrir de las cofradías por la carrera oficial a partir de las 00.00, aunque advierto que, a veces, la web puede tardar en cargar.]


[1] Pontificia y Real Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso.

Fuentes:



11 comentarios:

  1. Ays, qué preciosidad de talla. Una de mis favoritas de tu tierra, sin duda aunque yo siempre he sido muy nazarena. Preciosa historia la que hoy nos traes, me imagino la cara de Juan Araujo cuando vio al Cristo a la puerta de su casa :)

    Un beso shakiano!!

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  2. Una historia muy curiosa la de Juan Araujo. Disfruta de la Semana Santa que ahí en Sevilla ya estáis "alborotaos".
    Un beso.

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  3. Lo mio es contradictorio, no soy muy cofrade, pero me gusta saber la culturilla que rodea a las imágenes :-) No sabia quién era Juan Araujo.Bonita historia. Un besote!!

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  4. Qué emocionante y qué nostalgia me da siempre esta fecha. Ahí estaré pegada a mi radio esta madrugá. La última vez que fui, en 2010, pasábamos por una pequeña calle en la que no había nadie y a lo lejos se oía una saeta. Fue un momento mágico.
    Disfruta mucho de esta Semana.
    Besos

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  5. ¡Jesús!, me he emocionado y todo con la historia de Juan Araujo, pues no la conocía.

    Del Jesús del Gran Poder sé que es una réplica del de Medinaceli que tenemos aquí en Madrid, pero lo que si puedo asegurar es que es una talla bellísima.

    Un beso.

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    Respuestas
    1. Kayena no sabía lo de la réplica del de Medinaceli... Le preguntaré a Fesaro que sabe más del Gran Poder que yo. Besitos.

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  6. Esta historia no la conocia aunque el Gran Poder es el señor de Sevilla aqui en casa nos tira más el Manuel o la Macarena. Un beso.

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  7. Gracias a todos por vuestros comentarios. La Madrugá se torció al final por la lluvia y hubo carreras y mojaduras. Dos hermandades tuvieron que refugiarse en distintas iglesias. Besos

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  8. Este post se me había pasado, menos mal que lo he visto buscando las respuestas. Esta historia me la ha contado tal cual mi abuelo aunque sin nombre, Juan Araujo, me he quedado sorpendidísimo al leerla. Un beso Marisa :)

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  9. Magnifico vídeo, magníficos comentarios y en petit comite te contare un día porque tiene esos andares tan peculiares jejeje pero es un secreto no se lo digas a nadie.

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